“Todo aquello que puedas hacer o sueñes que puedes hacer: ¡lánzate y hazlo! La osadía lleva consigo genio, poder y magia.” (Wolfgang Goeth)
jueves, 30 de septiembre de 2010
7 Claves para una vida de éxito
Tomar las riendas de lo que buscamos y queremos es la primera de las acciones si buscas una vida de éxito. ¿Cómo? La respuesta correcta siempre es dificil ya que depende de cada caso pero en Ian Messy me encontré estas 7 claves:
◦Simplifica: Simplifaca tu vida. Reduce compromisos, posesiones, calorías…todo a un nivel manejable. Así tendrás más energía y tiempo para lograr los objetivos que buscas. Pero sobre todo crea tiempo para ti.
◦Busca Excelencia: Nunca seas mediocre ni en lo que no tenga importancia.
◦Prioriza: Puedes gastar tu tiempo apagando fuegos o puedes priorizar para usar adecuadamente tu tiempo. Necesitas saber que es importante para conseguir tus metas por lo que elimina lo que te impide satisfacer tus prioridades.
◦Energía: Una vez hayas simplificado la energía aparecerá de nuevo.◦Focaliza: Olvídate las distracciones. Más de un 75% de tu energía mental puede ser usado en distracciones. Si es necesario apaga el teléfono, el ordenador y tira a la basura la tele. Libera tu energía mental para las cosas importantes.
◦Piensa: Elimina la negatividad. Controla tus pensamientos para aceptar la posibilidad que estás trabajando para que te suceda. Si visualizas el camino tendrás medio camino hecho.
◦Empieza: Simplemente hazlo!!. Puedes soñar, pensar, planear…pero si no te mueves ahora entonces nunca sucederá. Nunca esperes las circunstacias idóneas para empezar…créalas!!.
◦Simplifica: Simplifaca tu vida. Reduce compromisos, posesiones, calorías…todo a un nivel manejable. Así tendrás más energía y tiempo para lograr los objetivos que buscas. Pero sobre todo crea tiempo para ti.
◦Busca Excelencia: Nunca seas mediocre ni en lo que no tenga importancia.
◦Prioriza: Puedes gastar tu tiempo apagando fuegos o puedes priorizar para usar adecuadamente tu tiempo. Necesitas saber que es importante para conseguir tus metas por lo que elimina lo que te impide satisfacer tus prioridades.
◦Energía: Una vez hayas simplificado la energía aparecerá de nuevo.◦Focaliza: Olvídate las distracciones. Más de un 75% de tu energía mental puede ser usado en distracciones. Si es necesario apaga el teléfono, el ordenador y tira a la basura la tele. Libera tu energía mental para las cosas importantes.
◦Piensa: Elimina la negatividad. Controla tus pensamientos para aceptar la posibilidad que estás trabajando para que te suceda. Si visualizas el camino tendrás medio camino hecho.
◦Empieza: Simplemente hazlo!!. Puedes soñar, pensar, planear…pero si no te mueves ahora entonces nunca sucederá. Nunca esperes las circunstacias idóneas para empezar…créalas!!.
martes, 28 de septiembre de 2010
Hoy es un buen dia para cumplir tu sueño!
Hoy es un buen dia para poneren marche tu idea de Negocio.. hoy es un buen día para ser emprendedor.
Recuerda :No hay mejor forma de cumplir los sueños que tomando las riendas del camino... Lanzate!!!!
miércoles, 22 de septiembre de 2010
Secretos de los equipos globales de éxito
Los equipos globales se parecen a los océanos: pueden acercar el mundo o separarlo dependiendo de cómo se navegue por sus aguas. Cuando funcionan, atraen a los mejores profesionales de la empresa, utilizan el conocimiento local existente, unen grupos distantes y aumentan la producción mundial. Cuando no, provocan divisiones, esparcen información equivocada por toda la empresa y arruinan los proyectos globales.
“En cualquier equipo, son muchos los obstáculos para que los individuos trabajen juntos, sin embargo hay medios de hacerlos más eficientes a través de procesos de selección, diseño del grupo y liderazgo”, observa Nancy Rothbard, profesora de Gestión de Wharton. “Los desafíos son grandes en los equipos globales donde las barreras pueden ser aún mayores, principalmente cuando las directrices culturales no son homogéneas”.
Los desafíos de quienes trabajan en contacto con diferentes países, culturas y empresas son varios y llegan a intimidar. A causa de las diferencias de huso horario, marcar una simple reunión puede convertirse en un problema. Diferencias lingüísticas y culturales suelen generar dificultades de comunicación. Además de eso, otras diferencias menos obvias acaban afectando a las personas y perjudicando al equipo de maneras que nadie imaginaba.
Por lo tanto, ¿qué pueden hacer los gerentes y las empresas para que los equipos globales funcionen mejor? Los expertos proponen algunas ideas y sugerencias:
Trate de reunirse por lo menos una vez personalmente, dice Weisenfeld. “Está comprobado que cuando las personas se encuentran por lo menos una vez en persona, los equipos virtuales trabajan mucho mejor”.
Elija con criterio los miembros del equipo. Encuentre el equilibrio entre locales y cosmopolitas, dice Haas. No subestime habilidades sociales como la capacidad de comunicación interpersonal, añade Rothbard. “Muchas veces, las habilidades técnicas son muy valoradas en detrimento de las habilidades propias del trabajo en equipo”, dice ella.
Trabaje siempre que sea posible con un equipo pequeño. “Los equipos trabajan mejor y de forma más eficaz cuando tienen de cinco a siete miembros”, dice Rothbard. “A medida que crecen demasiado, se vuelven más difíciles de gestionar. Es preciso tener mucho cuidado cuando se trabaja con un número mayor a ése. Es necesario tener certeza de que el aumento del número de participantes tendrá como resultado la agregación de valor [...] No estoy diciendo que no se debe ir más allá del número propuesto. Es necesario, sin embargo, estar seguro de que la ampliación compensará”.
Considere la posibilidad de entrenamiento transcultural. De acuerdo con Reyes, las empresas con mejores prácticas “ofrecen entrenamiento en comunicación transcultural, gestión de proyectos, trabajo en equipo y gestión de stakeholders”, que son todas aquellas personas con algún tipo de implicación con la empresa (clientes, accionistas, proveedores, etc.). Ellas suministran también “directrices y apoyo a los equipos contratados, seleccionando tecnologías de comunicación y de colaboración, además de construir y mantener la confianza en escenarios globales diversos”.
Deje claro desde el principio cómo va a funcionar el equipo, y no piense que hay cosas obvias o entendidas de antemano. Bing trabajó con un equipo una vez que marcó una reunión y se olvidó de incluir un miembro en los contactos del correo. El sujeto creyó que había sido despedido, pero en realidad nadie había reunido la lista de correos de las personas que formaban parte del equipo. “¿Quién está en la lista de correos? ¿Cómo vamos a comunicarnos? Es importante crear procedimientos adecuados”, dice Bing. “Cree una cultura de equipo que se rija por una rutina de trabajo conjunta elaborada de común acuerdo”.
Sea consciente del tiempo. Esto se refiere no sólo a los husos horarios, sino también al tiempo que cada tarea debe llevar, cuánto deberán durar las reuniones y en qué momento deben comenzar y terminar. Esto último es especialmente importante en el caso de equipos compuestos por individuos de diferentes culturas con conceptos diferentes de tiempo, observa Weisenfeld. Si la reunión está marcada para las 10 horas, por ejemplo, quien está en Alemania podrá estar en su puesto a las nueve, mientras que los miembros de Brasil tal vez sólo se conecten a las once. “Si la reunión dura una hora, puede ser que las personas no coincidan en el tiempo”, dice ella.
Esté atento a la organización del equipo. Cuidado con los conflictos de interés entre los miembros del equipo. Reyes sugiere que se creen subrutinas para que el grupo se mantenga unido y combata la tendencia a la fragmentación cultural y geográfica. Es más fácil gestionar un equipo cuando todos rinden cuentas al mismo individuo, evalúa Weisenfeld.
No sobrecargue a los miembros de los equipos. De acuerdo con Haas, su investigación mostró que se compromete la eficacia del equipo cuando los miembros son sobrecargados de tareas. Pueden ser tareas del propio equipo o proyectos externos que sus miembros deben completar además de rendir cuenta del trabajo específico del equipo.
Proporcione autonomía al equipo. La autonomía es uno de los factores más importantes para el éxito global del equipo, constató Haas. Los equipos que no tienen control sobre su presupuesto se quedan sujetos a intereses externos, o tienen poca autoridad para tomar decisiones relativas a tareas y recursos, tienen dificultad en alcanzar sus objetivos. Sin autonomía, dice Haas, el calendario, el diálogo transcultural y los esfuerzos con el objetivo de ampliar el reparto de información suelen quedar en nada. “¿Cuál es el grado de eficacia de un equipo que no sabe cómo actuar con base a aquello que sabe?”
“En cualquier equipo, son muchos los obstáculos para que los individuos trabajen juntos, sin embargo hay medios de hacerlos más eficientes a través de procesos de selección, diseño del grupo y liderazgo”, observa Nancy Rothbard, profesora de Gestión de Wharton. “Los desafíos son grandes en los equipos globales donde las barreras pueden ser aún mayores, principalmente cuando las directrices culturales no son homogéneas”.
Los desafíos de quienes trabajan en contacto con diferentes países, culturas y empresas son varios y llegan a intimidar. A causa de las diferencias de huso horario, marcar una simple reunión puede convertirse en un problema. Diferencias lingüísticas y culturales suelen generar dificultades de comunicación. Además de eso, otras diferencias menos obvias acaban afectando a las personas y perjudicando al equipo de maneras que nadie imaginaba.
Por lo tanto, ¿qué pueden hacer los gerentes y las empresas para que los equipos globales funcionen mejor? Los expertos proponen algunas ideas y sugerencias:
Trate de reunirse por lo menos una vez personalmente, dice Weisenfeld. “Está comprobado que cuando las personas se encuentran por lo menos una vez en persona, los equipos virtuales trabajan mucho mejor”.
Elija con criterio los miembros del equipo. Encuentre el equilibrio entre locales y cosmopolitas, dice Haas. No subestime habilidades sociales como la capacidad de comunicación interpersonal, añade Rothbard. “Muchas veces, las habilidades técnicas son muy valoradas en detrimento de las habilidades propias del trabajo en equipo”, dice ella.
Trabaje siempre que sea posible con un equipo pequeño. “Los equipos trabajan mejor y de forma más eficaz cuando tienen de cinco a siete miembros”, dice Rothbard. “A medida que crecen demasiado, se vuelven más difíciles de gestionar. Es preciso tener mucho cuidado cuando se trabaja con un número mayor a ése. Es necesario tener certeza de que el aumento del número de participantes tendrá como resultado la agregación de valor [...] No estoy diciendo que no se debe ir más allá del número propuesto. Es necesario, sin embargo, estar seguro de que la ampliación compensará”.
Considere la posibilidad de entrenamiento transcultural. De acuerdo con Reyes, las empresas con mejores prácticas “ofrecen entrenamiento en comunicación transcultural, gestión de proyectos, trabajo en equipo y gestión de stakeholders”, que son todas aquellas personas con algún tipo de implicación con la empresa (clientes, accionistas, proveedores, etc.). Ellas suministran también “directrices y apoyo a los equipos contratados, seleccionando tecnologías de comunicación y de colaboración, además de construir y mantener la confianza en escenarios globales diversos”.
Deje claro desde el principio cómo va a funcionar el equipo, y no piense que hay cosas obvias o entendidas de antemano. Bing trabajó con un equipo una vez que marcó una reunión y se olvidó de incluir un miembro en los contactos del correo. El sujeto creyó que había sido despedido, pero en realidad nadie había reunido la lista de correos de las personas que formaban parte del equipo. “¿Quién está en la lista de correos? ¿Cómo vamos a comunicarnos? Es importante crear procedimientos adecuados”, dice Bing. “Cree una cultura de equipo que se rija por una rutina de trabajo conjunta elaborada de común acuerdo”.
Sea consciente del tiempo. Esto se refiere no sólo a los husos horarios, sino también al tiempo que cada tarea debe llevar, cuánto deberán durar las reuniones y en qué momento deben comenzar y terminar. Esto último es especialmente importante en el caso de equipos compuestos por individuos de diferentes culturas con conceptos diferentes de tiempo, observa Weisenfeld. Si la reunión está marcada para las 10 horas, por ejemplo, quien está en Alemania podrá estar en su puesto a las nueve, mientras que los miembros de Brasil tal vez sólo se conecten a las once. “Si la reunión dura una hora, puede ser que las personas no coincidan en el tiempo”, dice ella.
Esté atento a la organización del equipo. Cuidado con los conflictos de interés entre los miembros del equipo. Reyes sugiere que se creen subrutinas para que el grupo se mantenga unido y combata la tendencia a la fragmentación cultural y geográfica. Es más fácil gestionar un equipo cuando todos rinden cuentas al mismo individuo, evalúa Weisenfeld.
No sobrecargue a los miembros de los equipos. De acuerdo con Haas, su investigación mostró que se compromete la eficacia del equipo cuando los miembros son sobrecargados de tareas. Pueden ser tareas del propio equipo o proyectos externos que sus miembros deben completar además de rendir cuenta del trabajo específico del equipo.
Proporcione autonomía al equipo. La autonomía es uno de los factores más importantes para el éxito global del equipo, constató Haas. Los equipos que no tienen control sobre su presupuesto se quedan sujetos a intereses externos, o tienen poca autoridad para tomar decisiones relativas a tareas y recursos, tienen dificultad en alcanzar sus objetivos. Sin autonomía, dice Haas, el calendario, el diálogo transcultural y los esfuerzos con el objetivo de ampliar el reparto de información suelen quedar en nada. “¿Cuál es el grado de eficacia de un equipo que no sabe cómo actuar con base a aquello que sabe?”
martes, 21 de septiembre de 2010
CÓMO LLEGAR AL ÉXITO Y NO MORIR EN EL INTENTO
Los fracasos derivados de implementar un proyecto empresarial se producen normalmente por la falta de planificación y por la creencia sobre la solución a medio plazo de problemas de la empresa. Estos fracasos representan un freno para otros emprendedores en la creación de nuevas ideas de negocio, ya que todas las precauciones para minimizar el riesgo o evitar cometer errores son más relacionados con la planificación que con la propia idea inicial. Cuando se reúnen los elementos necesarios para que la ejecución de la idea sea efectiva, la propia planificación actúa como elemento clave para canalizar los recursos hacia una serie de pasos básicos. En los nuevos negocios, se le añade mucho valor a una idea sin desarrollar, aunque en la realidad, una idea bien ejecutada obtenga más valor. La idea marcará toda la planificación derivada del nuevo modelo de negocio, pero no condicionará aspectos generales de la organización ajenos al Core Business.
En la ejecución de la misma, el emprendedor se puede encontrar con trabas muy comunes en la creación de nuevos negocios. Un claro ejemplo es la búsqueda de financiación, con ciertas connotaciones hacia la propia idea, ya que será valorada por terceras personas que decidirán sobre su viabilidad antes incluso de su ejecución. En este punto, la planificación ha de poder demostrar sus fortalezas de éxito. Otro de los problemas que los emprendedores han de hacer frente es su falta de experiencia en el mercado real. Esto es debido a distintos factores coyunturales, como el aumento de la oferta de estudios de segundo grado, el endeudamiento familiar, o la crisis de la vivienda. Los tres elementos juntos hacen que el propio emprendedor vea frenada sus aspiraciones para abrir un nuevo negocio.
Aún así, para embarcarse en un proyecto empresarial exitoso, no solo basta con una idea, o con un plan de desarrollo efectivo, ya que los conocimientos necesarios para poder llegar a ser un buen empresario puede que no sean impartidos en escuelas de negocios o en manuales dedicados, sino más bien que se generan en la propia experiencia de los que las han vivido. Su transmisión hacia los nuevos empresarios puede llegar a ser vital para que estos nuevos negocios no caigan en el olvido por culpa de un fracaso. Bajo la frase “Un escritor no se convierte en tal porque tiene un argumento, sino porque desea ser escritor”, esconde la verdadera situación con la que muchos negocios tienen que luchar día a día.
En base a estos condicionantes, un futuro empresario que quiera que su idea emprendedora consiga el éxito, deberá tener en cuenta todos los factores vinculados al negocio incluso aquellos que no esta relacionados directamente con el Core Business del mismo. La falta de experiencia empresarial, los distintos puntos de vista de los posibles socios capitalistas, la estructura de costes logísticos o el grado de complicación en las políticas de RRHH, por ejemplo, pueden generar obstáculos en el desarrollo del negocio del emprendedor, y no son relacionadas directamente con la actividad principal de la empresa.
Fuentes:
Fernando Trías de Bes, “El libro negro del emprendedor” Ed. Empresa Activa; Inversiones Planificadas, una forma de alcanzar el éxito empresarial (Gestiopolis)
En la ejecución de la misma, el emprendedor se puede encontrar con trabas muy comunes en la creación de nuevos negocios. Un claro ejemplo es la búsqueda de financiación, con ciertas connotaciones hacia la propia idea, ya que será valorada por terceras personas que decidirán sobre su viabilidad antes incluso de su ejecución. En este punto, la planificación ha de poder demostrar sus fortalezas de éxito. Otro de los problemas que los emprendedores han de hacer frente es su falta de experiencia en el mercado real. Esto es debido a distintos factores coyunturales, como el aumento de la oferta de estudios de segundo grado, el endeudamiento familiar, o la crisis de la vivienda. Los tres elementos juntos hacen que el propio emprendedor vea frenada sus aspiraciones para abrir un nuevo negocio.
Aún así, para embarcarse en un proyecto empresarial exitoso, no solo basta con una idea, o con un plan de desarrollo efectivo, ya que los conocimientos necesarios para poder llegar a ser un buen empresario puede que no sean impartidos en escuelas de negocios o en manuales dedicados, sino más bien que se generan en la propia experiencia de los que las han vivido. Su transmisión hacia los nuevos empresarios puede llegar a ser vital para que estos nuevos negocios no caigan en el olvido por culpa de un fracaso. Bajo la frase “Un escritor no se convierte en tal porque tiene un argumento, sino porque desea ser escritor”, esconde la verdadera situación con la que muchos negocios tienen que luchar día a día.
En base a estos condicionantes, un futuro empresario que quiera que su idea emprendedora consiga el éxito, deberá tener en cuenta todos los factores vinculados al negocio incluso aquellos que no esta relacionados directamente con el Core Business del mismo. La falta de experiencia empresarial, los distintos puntos de vista de los posibles socios capitalistas, la estructura de costes logísticos o el grado de complicación en las políticas de RRHH, por ejemplo, pueden generar obstáculos en el desarrollo del negocio del emprendedor, y no son relacionadas directamente con la actividad principal de la empresa.
Fuentes:
Fernando Trías de Bes, “El libro negro del emprendedor” Ed. Empresa Activa; Inversiones Planificadas, una forma de alcanzar el éxito empresarial (Gestiopolis)
jueves, 16 de septiembre de 2010
Los diez mandamientos de las actividades emprendedoras.
Interesante articulo publicado por la revista Knowledge @ Wharton.
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Cuando Guy Kawasaki habla sobre innovación en los negocios, lo hace desde la perspectiva de quien cuenta con más de 25 años de experiencia en el asunto — un historial que el afable inversor y emprendedor dice estar lleno de altos y bajos. Después de estudiar psicología en Stanford y de concluir un MBA en la Universidad de California (UCLA), Kawasaki, nacido en Hawai, se convirtió en el segundo “evangelista” de software de Apple Computer. Su trabajo, de 1983 a 1987, consistía en convencer a las personas para que crearan software para el Macintosh. Después de salir de Apple, Kawasaki abrió empresas propias, además de hacerse consultor, autor y capitalista de riesgo.
En una charla titulada “El arte de la innovación” presentó su manifiesto de diez puntos sobre cómo producir algo de valor para el cliente:
- Ofrezca sentido, y no dinero: los capitalistas de riesgo lidian con muchas empresas que, por norma, les dicen lo que creen que les gustaría oír: cómo ganar dinero. La mayor parte de las empresas fundadas sobre el concepto de ganar dinero suelen fallar. Atraen el tipo equivocado de socios y de empleados. En lugar de eso, el emprendedor debe preocuparse por hacer que su producto o servicio signifique algo más que la suma de sus componentes, y del dinero que podrá ganar:
- Trabaje con un mantra, y no con una misión: declaraciones insípidas y genéricas sobre la misión de la empresa – como “ofrecer productos y servicios de calidad superior para nuestros clientes y para la comunidad por medio de liderazgo innovador y asociaciones” – son buenas sólo para el consultor contratado para desarrollarlas. En vez de eso, opte por algo conciso que le defina por lo que usted quiere significar para el cliente.
- Sáltese las curvas: innovar es más difícil que simplemente estar un poco por delante de la competencia en la misma curva. Si su empresa fabrica impresoras de margarita, el próximo paso no debe ser la introducción de un nuevo tipo de letra. Su objetivo debe ser ‘saltar’ hacia la producción de impresoras láser. La verdadera innovación aparece siempre que nos saltamos las curvas, y no cuando nos esforzamos por mejorar un 10% o un 15%.
- Trabaje con diseños exclusivos: introduzca características que no se queden en lo trivial. Hay diseños que son completos, porque no se limitan solo al producto: ofrecen también soporte y servicio. La elegancia también es fundamental. Tampoco puede faltar la emoción - buenos productos producen emociones fuertes, como la Harley Davidson y el Macintosh.
- No se preocupe en crear un producto perfecto: esto no significa hacer un producto malo, sino que la innovación puede contener elementos no muy buenos. El primer Mac tenía muchas cosas que había que mejorar, pero estableció cómo sería el futuro de la computación personal, y no necesitó esperar mucho para eso.
- Polarice a las personas: siempre que intente serlo todo para todo tipo de personas acaba cayendo en la mediocridad. El Scion xB de Toyota, con su estilo “cuadrado”, puede parecer feo para algunas personas, pero para los fans es sensacional.
- No impida que broten las flores: parafraseando a Mao, no sabemos dónde va a surgir una flor, así que simplemente debemos permitir que brote. Las innovaciones pueden atraer a clientes inesperados e imprevistos.
- Renuévese, renuévese siempre: nunca deje de mejorar su producto o servicio. Oiga las ideas de los consumidores. No es fácil, porque el innovador o el emprendedor siempre deben ignorar el consejo de los negativos y de los necios, para quien casi todo es imposible. Una vez hecho esto, cuando el producto llega a las manos del consumidor, ha llegado el momento de comenzar a recibir feedback.
- Escoja su nicho: encuentre su lugar, insistió Kawasaki. Un producto o servicio no necesita ser exclusivo para generar valor. Pero los productos y servicios exclusivos y de alto valor son los más codiciada del mercado; allí hay producción de sentido. También es allí donde se gana dinero, se hace historia.
- Siga la regla del 10-20-30: cuando esté intentando convencer a un capitalista de riesgo, no use más de 10 diapositivas de PowerPoint, restrinja su discurso a 20 minutos y utilice una letra de tamaño 30 en su presentación. El objetivo de ese tipo de presentación no es volver a casa con un cheque en la mano, sino evitar ser descartado.
martes, 14 de septiembre de 2010
3er Concurso de planes de Negocios..
Te esperamos este próximo viernes 17 de Septiembre en las instalaciones de Cajir: Calle Cipriano de Utrera esq. Juan de Dios Ventura, Centro de los Héroes, La Feria. Tels: 809-533-7004
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